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2/12/17

Pedriza, estación de otoño...sin agua hasta el...


Las Milaneras.
Otoño entre las rocas de la Pedriza

Desdibujado amanecer rojizo 
occidental luna en Quebrantaherraduras
de cansadas tonalidades
Maliciosa oculta...
Allegadas nubes lienzos pastel 
cobre despuntando intensos colores 
invitan parados pormenorizando 
en vieja cámara montañera
a mano apuntes variados

Desde amurallados balcones 
asoma leve calor de fresca mañana 
con viento, ausencia entre circo,
recio sobrepasándonos
por collados, en antecimas.
Desistimos coronar canales, 
callejones; fortísimo viento, 
humedad en rocas; niebla
lluvia paralela; traía matacabras 
copos a mayor altura desde férreas cumbres bailanderas 
lomas de Pandasco...


*Reinicio...(y Tristán decorrer heraclético del agua)

Después de la hora prevista que hacia la frígida ribera del Manzanares deja pasado el maduro puente a tomar acuciados pasos siguiendo a Carlos mientras, Benji y yo hablamos deprisa y de la prisa que Carlos impulsa a sus zapatillas; como tratando de escapar del correr heraclético del agua para ocultarse de esta muy fría mañana que se interna en bosques de pacienzudas acículas entre verdosos ocres y ^marrones yacidas que tapizan nuestros pasos y sus zancadas ligeras. Ay, hay qué joderse. Iniciar así esta marcha supongo nos beneficia el aire que entrando y saliendo de pulmones se para boquiabierto en cada bocanada el vaho precipitado. Saco un pañuelo.

Llegados al cruce del llano Peluca que sin otra cosa qué ver proseguimos la autopista del PR-2 y pasada la primera cuesta ──dónde grandes rocas miran al Laberinto──  fotografiamos a la izquierda un arcoiris, despejando dudas climáticas que nos acompañarán seguramente en la vecindad del collado Miradero, antesala de las Torres. Poco antes de alcanzarlo, pasado el retorcido tronco de pino que cuando llueve tiene setas, nos abrigamos ante lo que arreciaba  metros más arriba, a loma despejada.

Parapetados de la cellisca  ──coposo viento norte, húmedo galaico, guadarramista típico── frente unos peñascos, conseguimos cerrar plumíferos, capuchas y cortavientos. Comprobando la temperatura que no llegaba a tres; menos de un grado por cabeza. Dejamos lo previsto de ésta a las Torres para mejores condiciones. Total es algo que de sobra conocemos y no siempre hay que andar danzando en tan mínimas cimas cuando por viento y rachas alcanzan tantos quilómetros hora. Nada se pierde si la prudencia te mantiene en vida.

Atravesar el alto prado de los Poyos, con fuerte y gélido viento, bien abrigado, es una sensación reconfortante si llevas guantes y no de los cortados que empleamos para las rocas; aunque alentándolos todo arreglado.

Sin perdida temporal contemplamos la peña del Rayo, a la izquierda, e iniciamos descenso a Milaneras de inclinadas llambrías con verdiazulados líquenes extremando pisadas salvo calzando  Campfour de siempre o solventándolas con atléticos rodeos, bien por arriba o saltando entre ellas. Tres Cestos nos espera. Lugar para un bocado y preparar el destrepe del paso cadena y sus químicos; esos que no son científicos, pero sí fijos, fijo.

Superadas estas pendientes nuestros pies resbalan por hojarasca de sotobosque, robles, chaparros y agarrándonos a ellos, a veces, deslizamos en un juego de entretenimiento imitando al que habla lleguen las nieves. Son (sus) deseos sobre palas, sobre esquís; qué sobremanera. De travesías. [A lo mejor un día de estos regreso a esa actividad que tan placentera me resultó en su momento...Bueno, ya veremos]

Tres callejones más abajo, dos despistes menos, largas trochas y aligerando el paso con unas carreras que  ──a aveces atajándolas──  luego pasarán factura en vertebradas raíces. Hay qué joderse.

Con desniveles completos de más de mil ochocientos aprovechamos seis justas horas de atlético día en Pedriza.
Estiramientos, risas, comentarios, abrazos...
Despedida y cierre.
Hoy comemos en casa.
Saúde :|´





Cream - White Room -1968


[*Posiblemente nombre propio: Reinicio y triste decorrer heraclético del agua
También:
Reinicio y Tristón, el decorrer heraclético del agua
Reinicio...y ^triste decorrer heraclético del agua.
^Por casi ausencia]
^marrones que yacidas= muertas. de la expresión militar "marrón pavera" o calabozo militar
[Borrador para conceptos abstrusos:
Desdibujado el amanecer rojizo a occidente
por  Quebrantaherraduras la luna
con tonalidades de cansancio
tras Maliciosa oculta
Aquellas nubes a nuestra llegada dejaron lienzos de pastel y cobre 
despuntando intensos colores invitaban  a parar a un lado 
para memorizar con la vieja cámara de montaña 
algunos apuntes a mano]

25/9/17

Valentina a pares acordados...Reunión anual celebrando por boedromion, a otoño *entrante(s)




   Durante la reunión anual para la celebración ──con mantel y vino── la subida hasta El Yelmo se realizó pausadamente. Había tiempo sobrado y visitamos otros lugares que cuando llueve alcanzan los noventa centímetros de agua en sus parte más profunda.
Lugar estacional para una lámina tan esencial que dentro de la cuál se desarrolla todo un elenco de diversidad en frágil biotopo, muchas veces, bajo gran presión de domingueros que con sus perros sueltos rompen tan mínimo equilibrio al permitir que sus canes se zambullan en tales cristalinas aguas. Irrumpiendo e interrumpiendo así el ciclo de decenas de anfibios e insectos que dependiendo de esa estacionalidad mueren en pleno y breve crecimiento.

Las rocas caballeras  ──mal llamadas piedras──  son producto del descanso sobreasentado que las partes no desgastadas de lo que queda de granitoides y leucogranitos nos dejan perplejos por su sencilla complejidad en tan aparente equilibrio. En realidad, todas aquellas que vemos en el fondo, más adelante, en un completo caos de bloques son tantas que, tiempo atrás, perdieron el derecho a ser soportadas por la inferior y que llegado su erosionado sostén al límite se precipitan montaña abajo.

Contemplamos con ojos de futuro, a través de la cámara y como si de una máquina del tiempo fuera, lo que posiblemente ha ocurrido y seguirá ocurriendo.

Los callejones por los que bajaremos son un dédalo laberíntico que en más de una ocasión nos ha perdido ──aún conociéndolos sobradamente── el camino. Son como en la vida, metáfora de las veces que nos apetece salirnos de la rutina habitual. Un símil, un parecido al que retornar por puro capricho y explorar vericuetos poco transitados...salvo por las cabras.
Dormideros y cálidos rediles.

Carlos, Benji, Fernan y yo, con puntualidad extrema cuasibrexit  ──que ahora está de moda──  nos citamos como siempre bajo los mismos árboles dónde tantas veces estacionamos ambos vehículos y después de los saludos y abrazos del encuentro repartimos las fiambreras, útiles, viandas y cuerdas entre todos. Diez minutos más tarde iniciamos la marcha.
La tranquilidad y las entretenidas fotografías nos llevaron a pie de vía en un par de horas, tanto por la senda Carboneras como por aquellas otras rampas que cruzan la Gran Cañada.

Clara  ──la madrugada──  es fresca, no en demasía y mana luz radiante anunciando solaz mediodía.

En una rotonda o glorieta ──qué no redonda── poco antes de la salida de la ciudad, hacemos un alto y señalo hacia el cielo oriental  ──para indicar a mis ilustrados acompañantes──  que Luna, Venus, la estrella Régulo, Marte y Mercurio se pueden contemplar, a ojo de buen cubero, sin demasiados esfuerzos (la madrugada siguiente, el 18, me encontraría fotografiándolos desde otro punto de la megalópolis y en estación distinta, aún siendo verano y a las puertas de la siguiente)
Reemprendemos la marcha y les recuerdo que, por ese punto de esa mañana, entre Venus y Selene, la nave ISS Zaryá pasaba a gran velocidad, minutos antes.


Ya a pie de vía se dispusieron dos cordadas. Carlos acordaba con Benji sus seguros y Fernan enlazaba su seguridad conmigo mediante umbilical cuerda auxiliar suficiente para esta vía de aproximadamente ciento cincuenta metros de altitud y que corona a esta peña por su cara oeste.


       El primer progreso en adherencia del arranque por el diedro fue mío que en silencio completé hasta las primeras placas del estribo dónde apalancando espalda y piernas doy la vez a Fernando en su primer contacto con la escalda en roca, pues al fin su brazo se encuentra curado.
No hubo nada qué temer, todo calculado y salvo unos percances con sus suelas llegó con absoluta firmeza hasta mi presencia; pues supo apoyar correctamente en la coquera del diedro las encuñadas zapatillas e intuitivamente relanzarse bavaresa arriba.


Un instante de sosiego después estábamos ambos en la primera reunión viendo como la segunda cordada avanzaba, aunque una ligera duda recorrió el semblante de mi tutelado que en breve intercambio de palabras y ánimos quedó para siempre resuelto.
Los ojos ──de ambos──  recapacitan juntos cuando las palabras se fundamentan en la confianza y la mente se tranquiliza al saberse poseedora de su propia y egoísta fuerza. Nada qué ver con otras lejanas o ajenas que puedan poner nuestras esperanzas fuera de nosotros. Pensar es la facultad que nos hace avanzar sin temor; contrario a creer que es verbo creado para depositar nuestras propias facultades en inexistencias nacidas de la ignorancia...O del interés para descargarnos de casi toda culpa, echando balones fuera.


Carlos avanzó asegurando a Benji  ──el cuál en dos ocasiones anteriores conmigo demostró una gran destreza resolviendo muy adecuadamente el paso por el bloque que todo lo entorpece── que alcanzaron nuestra posición y juntos disfrutamos de vistas y fotos, pues ése es el principal objetivo de toda escalada; contemplar el paisaje, no sólo desde arriba, también desde cada tramo de la pared sobre la que se progresa.

El psicobloque lo atacó primero Carlos, desde dónde aseguró a todos los demás para evitar contratiempos innecesarios. De esa forma no sólo se evoluciona más rápido en el avance, también se determina qué medidas y técnicas se deben tomar para habituarse en las visitas en solitario y en estado puro de adherencia.



Reunidos tras este estorbo y comentados algunos temas y consejos avanzamos entre risas por tantas y variadas fotos que sobre las inclinadas paredes se van haciendo.
Pasos, poses e interrogantes momentos que jocosamente reconducen nuestros gestos.




Llegados a la cima, hicimos cumbre de rigor, disparamos (más) fotos y sobre una roca que hay hacia la diaclasa norte o gran fisura de escape dispusimos nuestro altar de almuerzo.
Así son los ritos y que cuando lleguemos a la ancianidad recordaremos, tal vez, con una sonrisa...Qué tiempos



Dónde escalar no está reñido con un almuerzo a la carta y elegante mantel de mesa y campo


Primero:
Ensalada de atún Calvo, tomates Cherry, alcaparras, pepinillos, almendra y manzana con regado de aceite de oliva extravirgen al limón Chinata  y Jerez.
*Entrante(s):
Crema de queso de Cabra para untar Flor de B.
Crema de queso de Emmental Flor de B.
Pan de pipas
Segundo:
Jamón, a cuchillo, de cerdo ibérico
Queso curado G.C.
Lomo de cerdo ibérico
Pan con pasas, avena y centeno
Postres:
Piña natural de postre, almendras y diversos bombones de Aragón.

Café solo arábiga para unos
Café con leche para otros.
Agua, azucarillos y aguardiente...Bueno, esto es una zarzuela

Vino tinto Rioja Lagunilla...copa, mochila, mantel, platos y vasos de acero y cubiertos
Siempre estamos a cubierto

Regresando






...Nos vemos por la pared de Santillana...

Mi foto...a mandar...Bricd


Harry Styles: Sign of the Times

8/8/14

El papel de la luna. [Selva y urbe: Dos tipos y sus antenas]





The Animals: We gotta get out of this place

El papel y la Luna
Noutra cousa ando algo bago, divagando por universos de lecer, de quietude e acougo mentres repónhome da enerxía gastada este tempo de estudo atrás e habendo ficado neuronas e outros pincels vivo coma pasa o día a día contemplando pouco. De peixe en cando vexo o horizón que xa comeza a quentar...
Fai falla trelo ou é suficinte coas nosas mans e rubidas?d:D´








El papel de la Luna en el ecosistema selvático

Tipo de antena típica y Luna

En otra cosa ando algo vago, divagando por universos de descanso, de calma y sosiego mientras me repongo de la energía gastada este tiempo de estudio atrás y habiendo parado neuronas y otros pinceles vivo como pasa el día a día contemplando poco. De pez en cuando veo el horizonte que ya comienza a calentar...
¿Hace falta cuerda o es suficiente con nuestras manos y trepadas? d:D´


15/7/14

Valentina... [Empatías y adherencias]



















Joe Cocker: Con un poco de ayuda de Mis Amigos

Berros Pedriceiros I :  
[Eiquí en castelán]


Dende e por enriba, ao limes da rocha mostrábase avegosa e cunha sensazón de paz que daba gosto.

Derixindo os pasos de legos e estranhas que atendían as súas instrucións con ilusión de facer cume no Yelmo.
Esta fausta e miúda, dotada dun cálido timbre de voz, contábanos canta era o devezo por isa arelada rocha, fóra da acostumada subida...na súa vida. Coma se dunha rapaza tratásese, ela que xa andou o seu, daba razoables e tenras voces de azo coa delicadeza que calquera entendido en materia fixese cos seus alumnos. As mozas que a beira da diaclasa achegáronse temían perder a paisaxe e horizón que hai metros máis enriba. Incluso o vento maino que sen ser recho hoxe era como de gris marinha, aínda que sen auga.
Nin curta nin fastía voltaba coa súa miudede, contra tuda ortodoxia, nos adentros da grande fenda que , produto de, penso eu, súpeta soltura e seguridade dáballe, agora, a súa madureza sumada a esa arela férrea de quen caminha antepondo a tudo un sorriso.
Tiven a fertuna, sendo o menor, de escomezar o arranque no diedro, na físgoa bavaresa do bloque descedido e lembrándome deles ir soltando corda pro intre, por longo treito falando comigo mesmo. Subidos xa, xuntos e sen separarnos, tomou il o seguinte paso e arrodeando pola dereita o bloque que tanto amola apertou dentes e colocando mans e dedos apurou o segundo tramo. Pasaron decontado, sen capelexar inda... Bohome tamén. 

Ínterim, suponho por peso ou motivo impreciso, precisei dese cabo branco pra non deixarme o corpo estragado....[na rocha namorado.]
Ao terceiro chegou axinha e despois de tres intentos tinha tan desacostumados os músculos que, os meus - como xa dixen- máis lixeiros e afoutos, sen esas cambras polo cansazo lanceime a unha parolada entre os meus rozamentos, a rocha e voces onde lle fun dando tento ata chegar á súa outra face maldita.
Tirei de fío. Subimos tudos, outra vez detrás; é condición de ser o menor, eles non.
Boureando acima:
O contacto das olas ou cazolas, eses pans duros que polo frío ou o sol énchense e completan erosións amosando adherencias sólidas, dá luar a unha tarefa chea de espontáneos e emotivos apreixos. Sentimentos que pardurarán na mamoria ao pisar o vértice xeodésico e sorrir vendo o horizonte das Torres máis enrriba, das torres de Madrí máis enbaixo.d:D´


The Beatles: Let It Be

11/7/14

O *Omenauta I [Iridiscencias sobre Pedriza]

[Iridiscentes nubes Pedriceras]


[Fer se encargó con su móvil de hacer la foto. Gracias Nando]

King Crimson: Exiles
Ecos y *clónicas de la garganta:
Los primeros vuelos nocturnos que aquel homoensoñador , desde su lecho en Oldupay, no fueron un simple giro para calentar la oreja del otro lado y mantener su vigilia por si algún oso cavernoso (o el cavernario semejante) irrumpía el sagrado y familiar interior; en todos los sentidos. Luego, tal vez después (o mucho más tarde; vale, nos vamos al presente), cuando los eones del tiempo climático le fueron proponiendo vestimenta animal. Éste al incorporarse al orto llevaba en su mente la impronta de la ida en su búsqueda fuera de la caverna; aún era pronto para el planteamiento platónico. Recogidos sus enseres y piedras, armas arrojadizas que les ocupaban las manos, se puso en marcha. El bolsillo aún tardaría en llegar y la rueda era una cuestión inventiva que revolucionaría su mundo. Pero no fue hasta la llegada del pantalón vaquero - a la sazón estadounidense, blue jeans - cuando se popularizó tanto como el modo que para beber de las fuentes tenía el desprendido Diógenes.
Erguido sobre la sabana y sin aún conocer lo que supondría ser arropado por ella en sus noches, miró al firmamento y suspiró con alivio cuando todo el conjunto nítido de luces nocturnas le guiñaban susurrando dar el paso que lo llevaría más allá de la ionosfera.  Se marchó.  Marcharon. Unos en grupos o con sus familias; otros en clanes se unieron formando numerosas caravanas y algunos solos. Los terceros, más adelante, irían a comprar tabaco y de ellos jamás se supo. Aún no fumaban, o sí, o no. Está claro que con el humo de sus incipientes hogueras algo tragarían, por lo que eso del tabaco tal vez fuera cuestión de tiempo.
Seguramente aquellos que se dedicaron al ejercicio primigenio del pastoreo sacerdotal sí tuvieran algo que ver en esa extraña y posterior popular costumbre. 
Alegremente célibes como el papado actual, avanzaron a golpes dejando marcados en muchos huesos los cardenales  futuros, para los que necesitaron curas de muchos tipos.
El hombre, homo inventivo, de recursos, homo divertiensis, en este solaz presente que donde puso la bala puso el ojo la desarrolló para que sin temporales extracciones dedicó tan lúdico acto de contemplar muy por encima de sus posibilidades.
El mismo ya con prendas de carbono y fibras ergonómicas se dirige ahora hacia un ilimitado fin incierto de coloridos teoremas y singularidades. Vaga cada noche por sus sueños de astros enormes, de espacios inobservables, desde el que descubrir nuevos viajes horizontales…verticales.
Mientras tanto se conforma con ver esas nubes tan altas y solucionar uno de los planteamientos y dudas que aquel otro, nuestro antecesor africano, miraba cómo alcanzarlas. No es tanto el avance tecnológico como parece, pues en las mentes religiosas se encuentra el sentido retrógrado que frena ese impulso que hace que hasta el mejor reloj retrase. Ni Omega, ni alfa, ni Longines; atómico pulso que siempre estás sujeto a tantas gravedades.
Así, a este paso, poco podemos avanzar y, además, el supersticioso canibalismo se cierne sobre muchos sabios en forma de ésas que reprimen sus ensoñaciones. Un sacrificio, enfermedad, que viaja inherente en el miedo del heredero de aquel primitivo grupo atrochador.
Contemplar estos fenómenos y entenderlos es dejar de ser sonámbulos y despertar en otros mundos, aunque no estén a nuestro alcance. (y aquí también me refiero a la daguerre del exoplaneta)
Un saludo que aunque breve resaluda el doble.

*Variación de homo/home galaico. 
*Crónica desdoblada. Qué procede de otra
[Curiosidades y leyendas pétreas. Neocalcolítico singular]

21/4/14

Un día cualquiera...




Triana: Cae fina la lluvia


Falan entre elas cruxindo e coma se colidiran deixan parolas que lévallas o vento; pronto virán e é foncho estar eiquí que tudo fina e derrétese o sorriso pois asinha un ano máis quentará ista contorna. Un día calquera destes percórroche dun extremo a outro, por entre os teus peitos e remato por Somoserra nas túas saias. Dáme tempo e entrégoche cas minhas pegadas a companha que necesitas e eu a soidade que preciso. 
Entón, xa chove?Bricd
Hablan entre ellas crujiendo y como si chocaran dejan palabras que se las lleva el viento; pronto vendrán y es fatuo estar aquí que todo acaba y se derrite la sonrisa pues pronto un año más calentará este entorno. Un día cualquiera de estos te recorro de un extremo a otro, por entre tus pechos y finalizo por Somosierra en tus faldas. Dame tiempo y te entrego con mis pasos la compañía que necesitas  y yo la soledad que preciso.


The Beatles: A day in the life

1/2/14

Verdes de invierno...[descendí por La Pedriza sus arroyos...ya hace, pero ahora lo siento vivo]



Late Again (Stealers Wheel).avi



Enchoupándose de verde inmaturo o regueiro
Aconchégase tanta auga
que dende esta beira contempro
cos teus ollos vidrosos o tremendo
esforzo de entre ouricelos
e herbas pra soportando
a súa azoute que coma o vento
varre cada mañá o que se construíu mentres dura
a noite. Bricd&d:D´


Aquí en lengua castellana




27/10/13

La Pedriza: ENTRE BRUMAS...[¿Entre bromas?]



Marble Sounds - The Days We Care About 

Forzado e preso por sensacións de soidade insuperábels acompañoume durante boa parte da mañá; case toda a tarde.
Deitada nun costado a lúa xa tombada mentres acadaba avisos dun amencer que lle dese licenza pra ver outras terras e deixase paso a sabas e veos.
Visillos por diante correndo constantes permitíronme ver entre craros o espello da auga abaixo. Entre eles, rochas; entre elas, sendas; entre lixos e trapalladas que botei un bocado aos pés dun paquidermo de dermis áspara e tempre quedo.
No carreiro  Maeso atópome tirando tanto máis que cento e a cada nova troca e é diferente o que antes foi, agora xa non era.
Reportaxe, 
chiculatiña e  plátano de merenda.
Un novo continuo, continúo, ao alcontro de escadadores aos que únome e mentres marco o camiño adianto que sendo á esquerda enfróntome pola outra a unha diaclasa perfecta pra deixar sobor os meus ombreiros as súas pegadas tras sacarme, na casa, a camiseta. Raementos, forza, empuxe, empotramento, mordicadas, periza e testudez como aquelas godallas que apancándose deixan feridas nas súas cacholas e marcas entre xaras. d:D´






           
      

 






Forzado por sensaciones de soledad  insuperables me acompañó durante buena parte de la mañana; casi toda la tarde.
Acostada en un costado la luna ya tumbada mientras esperaba avisos de un amanecer que le diera permiso para ver otras tierras y dejase paso a sábanas y velos.
Visillos por delante corriendo constantes me permitieron ver entre claros el espejo del agua abajo. Entre ellos, rocas; entre ellas, sendas; entresijos y zarandajas que eché un bocado a los pies de un paquidermo de dermis áspera y temple quieto. 
En la senda Maeso me encuentro disparando tanto más que ciento y a cada nueva cambia y es diferente lo que antes fue, ahora ya no era.
Reportaje, chocolatina y plátano de merienda.
Un nuevo continuo, continúo,  al encuentro de escaladores a los que me uno y  mientras marco el camino adelanto que siendo a la izquierda me enfrento por la otra a una diaclasa perfecta para dejar sobre mis hombros sus huellas tras sacarme, en casa,  la camiseta. Roces, fuerza, empuje, empotramiento, mordiscos, destreza y tozudez como aquellas cabras que golpeándose dejan improntas en sus cabezas y marcas entre jaras.d:D¨

23/12/12

Na soidade, nas esquilmas do tempo, nos cumios [En soledad con las montañas]


  Eu teño o meu propio macromundo, o meu singular microuniverso e dúrame tanto que non remátase nunca, é seudoeterno. Dispóñoo coma dáme a ganha e gobérnoo con man esquerda pra que non se decate a extremidade dereita, nin deus se queira. Constrúoo unhas veces coma cádrame e deambulo por il con total ceibedade e cortesá monarca; si alguén pasades a alfándega da súa raiana fronteira seredes benvido sen necesidades de portar credenciais, crenzas, dinheiro ou armas.  Si tedes unhas cordas pra un intre ben poderíamos soubir unhas paredes pra sentarnos outro intre nos seus cumios e observar aos *demáis...universos.
Iso.  d:D´

   Yo tengo mi propio macromundo, mi singular microuniverso y me dura tanto que no se me acaba nunca, es seudoeterno. Lo dispongo como me da la gana y lo gobierno con mano izquierda para que no se entere la extremidad derecha, ni dios si quiera. Lo construyo unas veces como me cuadra y deambulo por él con total libertad y cortesía monarca; si alguno pasáis la aduana de su rayana frontera seréis bienvenido sin necesidad de portar credenciales, creencias, dinero o armas.
Si tenéis unas cuerdas para rato bien podemos subir unas paredes para sentarnos otro rato en sus cimas y observar a los *demás...universos.
Eso.  d:D´

[*Las personas, los otros ]

25/11/12

DIACLASA I...[Moai pedricero en la via de escape, en el sendero]

[...y sin embargo se mueve...]
Desde aquella subida por entre ellos no dejamos de ver hacia donde miran, mirábamos ¿Nos hemos preguntado si es cierto que se mueven aunque no los veamos?De noche crujen, gimen,se retuercen y cada nuevo día contemplan con horror un nuevo y desmembrado trozo que pierden a una nueva estación. Llegará un momento en que dejen el instinto de equilibrio y se precipiten al suelo.
[Cuánto lo echo de menos, aquel día y aquella mirada, la pared y la ausencia de viento, ruído y senda]



Jethro Tull: Cold Wind To Valhalla

Dende aquela subida por entre eles non deixamos de ver cara a onde miran.  Preguntámonos se é certo que se moven aínda que non os vexamos? De noite cruxen, ximen, retórcesen e a cada novo día contempran con tumor un anaco novo do ribazo que perden a unha nova estación. Chegará un intre en que deixen o instinto de equilibrio e afocíñense ao chan. E ficarán nel, coma os que cheiran a morte do carroucho antergo, lembrando o pasado parvo dos que tolean cos anos, dos que na senetude viaxan ca súa ánima no coma se fose unha máquina do tempo. Caen charamiscas levemente, coma que non anda ven do cabelo, coma se foxe caspa do vento...E logo, qué son eu; e vos, onde vades...quo?


27/9/12

IMPLORANDO. El elefantito por encima de la Gran Cañada aletarga el verano…Mientras otras duermen.

[Roca, eres como una roca. Tus roces son: "Mel et lac sub lingua tua"]







[Creo que Cat Stevens tiene un tema más adecuado. Éste]
No deberíamos confundirlo con el que está bajo El Yelmo; 
aunque no esté justamente en la senda.
El sol es débil al inicio del día, débil al final, fuerte en su mediodía, sólo por un día. Los vientos fríos del norte anticipan un ciclón de consecuencias y yo escucho mis pasos; sólo oigo el céfiro refunfuño de tus soplidos y la inconstancia de tus pisadas. La humedad se intuye en bóreas. La roca se te hace amarga y la cima se torna lejana. Las dudas sobrevienen y la pasión desaparece cuando los manguitos negros van sobrando en los brazos.
Un vistazo hacia abajo y el avance es imperceptible; otro hacia arriba y se divisa distante.
El aire es fresco y la masa gris del este impide, al sol, calentar la primera media hora.
Como las rocas del amanecer, la piel conserva el bronce de estos meses; clarean en la intimidad de las ropas, como el despertar de aurora que con su blanca palidez deslumbra ahora, allí donde la precaución lo impidió.
El cansancio psíquico desborda tu resistencia y otros quehaceres invaden tu mente cargándola tanto que su peso dobla al de tu mochila.

Imploro. Yo imploro a tu paciencia y en cada paso me disculpo al confundir la vía adecuada con la meta propuesta.
Pido tu clemencia y despaches mi insolencia.
Yo también me equivoco...d:D´.                                                                          
El letargo inquieto de las contracciones nocturnas prolonga
el sueño frente a las dilataciones diurnas.
... ... ...O sol é deble ao comezo do día, deble ao remate, forte no *seu xantar; só por un día. Os ventos friorentos do norde anticipan un ciclón de consecuencias e eu escoito os meus pasos; só oio o céfiro refungar dos teus sopridos e a inconstanza das túas pegadas. A humidade intúese en bóreas. A rocha fácese amarga e a cima *arrédase afastada. As dúbidas sobreveñen e a paixón desparesce cando os manguitos mouros van sobrando nos brazos. 
Unha ollada cara abaixo e o avance é imperceptible; outro cara *acima e divísase lonxincuo. 
O aire é fresco e a masa cincenta do leste impide, ao sol, quentar a primeira meia hora. Coma rochas do amaescer,  a pel conserva o bronce destes meses; clarexan na intimidade das roupas, coma o espertar de aurora que coa súa branca empalidez cega agora, alí onde a precaución impediuno. 
O cansanzo psíquico deborda a túa rebeldía e outros quefaceres invaden o teu maxin cargándoo tanto que o seu peso dobra ao da túa mochila.
 Imploro. Eu implóroche pacencia e en cada paso descúlpome ao confondir a vía adecuada coa meta proposta. 
Pido a túa clemencia e despaches a miña insolencia. 
Eu tamén equivócome...natureza.bd.

[*tanto calienta que parece devorar. 
*doble juego de la distancia. 
*se buscan ambas: arriba y cumbre. 
*cuando nos resistimos, en realidad, 
estamos siendo rebeldes...
Uso de localismos galaicos]

12/5/12

Entretenidos pájaros en la cabeza tienen los que subidos a las cumbres aman el viento, aman sin esperar nada a cambio...

    
   La buena noticia se produjo como cuando (entre) ellos dos se conocieron, pronto y enseguida dieron cuenta de cuánto podían conseguir sin barrer para casa. Estaban tan ofuscados entre sí que ni cuenta se dieron de quienes los observaban tranquilamente. Como quien mira al horizonte. A la puesta de sol. Sin esperar nada, a cambio, siguieron abrazados ya que nada ni nadie se entrometía.
    De piedra se mantienen y ahí continúan erguidos en abrazo extendido, en abrazo prolongado y sostenido. Tanto él como ella con sus poses lasas tras la espalda se esconde con calma una sensual musculatura de grato brillo y tapiz raspado.
    Amigos, me encuentro en el Laberinto...de pasiones que tanto esfuerzo contiene, retiene, en mi mente. Descubro que las rocas poseen entre sí la particularidad de amarse mucho más allá de lo que las personas podemos. Están fijas, son recias y ahí continúan sin que ningún especulador pedrero las altere.
    El cantero del tiempo que, año tras año, las produjo, ahora las muestra, y ayudándose de colegas erosivos fue transfiriendo a éstas capacidad prosopopéyica para seguir diciendo, contando, cuánto desea. Cuando lo desea, lo que viene en gana.
    Ahora, desciendo, de la mano, apoyándome en los bordes de la pendiente del sendero para regresar a la ciudad, a una macropolis que todo lo envuelve, que todo lo descubre bajo una campana de aliento gris y muerte.
    El recorrido presenta gran variedad de formas, allá donde la natural plasticidad se eleva, nace la imaginación y los ojos descubren otras cosas, otros mundos llenos.
    Tarde singular que contemplando estuve sinuosas formas por todos lados, tantas como la posibilidad que la mente nos permita imaginar.